sábado, mayo 13, 2006

MICHELLE BACHELET Y EL DELICADO TEMA DE LA SUPERACIÓN DEL PASADO

La Presidenta de Chile acaba de exponer, ante autoridades europeas, su visión sobre el difícil tema de la superación del pasado. Refiriéndose a la necesidad de llevar a cabo una política de derechos humanos y de paz y justicia para las víctimas de la violencia, definió así el camino: "Hacer una buena reparación del pasado para crear un buen futuro para todos". Y dijo que prefería no usar la palabra reconciliación, porque parece obligar a ambas partes. En cambio, elige hablar de "reencuentro, un reencuentro que permita reconstruir los vínculos, los afectos, la confianza entre los distintos sectores". "Chile tiene que ser un país incluyente, que nunca excluya", añadió.

Considero importantes estas precisiones:

  • Por de pronto, la reparación del pasado es para "crear un buen futuro para todos". Esa es la finalidad y no, como pretenden algunos, para revivir heridas pretéritas.
  • La superación, para ser verdaderamente tal, no puede ser impuesta o forzada. Tiene que emanar libremente de los espíritus. La palabra "reconciliación" resuena, en el alma sensible de la Presidenta chilena (¡que sabe de estas cosas por experiencia propia!), a imposición. Por eso la elude.
  • Así, ella prefiere hablar de "reencuentro". Ella siente que esta palabra refleja mejor lo que necesitamos, esto es, "reconstruir los vínculos, los afectos, la confianza entre los distintos sectores".
  • Finalmente, resume todo en la meta de crear "un Chile incluyente". Esto equivale a postular un modelo solidario de sociedad, distinto al que conocemos hoy.

Se trata de una larga tarea, planteada, con mucho sentido de la responsabilidad, por quien hoy rige los grandes destinos del país. Es una visión positiva que mira el horizonte en su conjunto y señala el camino para llegar a él. Si no me equivoco, a esta empresa estamos todos invitados.

1 Comments:

At 8:10 p. m., Blogger Hernan Gonzalez Vergara said...

La palabrita reconciliación se me había hecho un poquito intragable por lo que su descarte por parte de la presidente me parece fantastico. La reconciliación en cierta forma violentaba aún más a los que fueron tan gravemente ofendidos por la dictadura. Sonaba como cuando chico me obligaban a darle la mano al primo mas abusivo, en señal que la pelea habia terminado. Esa obligación de dar la mano -reconciliarse en el fondo resultaba muy autoritaria.
El hecho que señalas plantea tambien el como, a un nivel simbolico, se va evidenciando lo especial del liderazgo que plantea el hecho que tengamos a la presidente. Su propuesta proviene mas de una invitación mas que de una imposición. La invitación me permite asistir a la fiesta sin la necesidad de esconder lo que soy, sin la necesidad de ocultar mis horrores sino que asumiendolos puedo incorporarme plenamente al curso de la sociedad.
Dentro del mismo contexto; un tema que no hemos atendido y que, por lo tanto, no hemos resuelto, es el abordar el entendimiento legitimo que debemos tener de las personas que apoyaron la dictadura.Me explico: las personas que apoyaron la dictadura no necesariamente hicieron una decisión abyecta. Muchos de ellos evidenciaron una posición determinada en una escenario de conflicto, como era Chile a principio de los 70´s. Esas personas actuaron en base a sus expectativas y tambien en base a temores que fueron alimentados desde mas de alguna parte. Jodorowski dice en uno de sus libros que la violencia proviene originalmente del miedo y que la mayor violencia devela un mayor temor. Es por lo tanto, importante mirar un poco la vereda del frente para ir reparando totalmente la calle. Saludos a todos.

 

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