domingo, marzo 26, 2006

DC: UN MILITANTE, UN VOTO

Acaba de terminar la Junta Nacional de la Democracia Cristiana, en la madrugada de hoy domingo, con una decisión que triunfó estrechamente, imponiendo la idea de mantener la norma, que estaba en los Estatutos, de que las máximas autoridades del Partido se designan por elección directa. Un militante, un voto.
Lo ajustado de la votación constituye, a mi juicio, el hecho preocupante de este asunto. Refleja una colectividad política muy tensionada, donde la fuerza de la argumentación en favor de lo decidido, que era abrumadora, se vio opacada por motivos más bien secundarios, que procuraban dirimir una pugna entre dos grupos que, en definitiva, desplegaron todas sus fuerzas dividiendo a la Junta en dos mitades virtuales.
Soy DC desde 1955, o sea, desde mi ingreso a la Universidad y a la Falange Nacional. Nunca he tenido la menor tentación de romper con mi hogar político. Tampoco ahora. PERO, debo decirlo con franqueza, ¡me siento incómodo con lo sucedido! No concibo que un planteamiento irrebatible, el del ejercicio amplio de la participación de los militantes (un militante, un voto), haya triunfado tan estrechamente. Algo está funcionando mal en lo profundo y aflora por una vía equivocada, como poniendo en duda la vocación democrática de la DC. Deberá investigarse a fondo este punto y no conformarnos con respuestas simplistas. Algo pasa que no está bien y que debemos corregir.
Si hay algo que le puede devolver más vida a cualquier partido es el ejercicio de una democracia interna más participativa. Incluso la legitimidad política se fortalece por esa vía. Esto no es distinto para la DC. Por eso, es de desear que ahora todos se vuelquen con altura a ejercer su derecho soberano a decidir quiénes dirigirán el Partido y que lleven a cabo un debate interno amplio y de calidad.

2 Comments:

At 12:08 p. m., Blogger Adolfo Braüchi Mesina said...

Estimado Otto:

Muy buen punto lo que planteas en este análisis.
Como nuestro partido puede, siquiera, poner en duda la participación de sus militantes en la elección de sus autoridades.
Insólito.
No existe respuesta a esa propuesta.
Nuestra DC está en crisis desde hace mucho, veo poca participación en base, sin discusión política y lo que me parece mas preocupante, solo no vemos para las elecciones.

Saludos

 
At 8:07 p. m., Blogger Otto Boye said...

Adolfo:

Me alegra que compartas el planteamiento. Duele que el partido haya estado al borde de optar por "menos" y no por "más" democracia interna, que estaba, por lo demás, establecida en los estatutos. Es, como dices, insólito.
Para mí, esto va más allá de la pugna tan visible entre Adolfo Zaldívar y Soledad Alvear. Esto muestra un daño de fondo, anidado en mucha gente valiosa del partido. Mira lo que le pasa ahora al pobre Jaime Mulet: se verá obligado a explicar una y otra vez lo inexplicable. Nunca había visto a Adolfo Zaldívar cometer un error político (y teórico, además) de esta envergadura. Creo que le va a costar caro. Lo lamento por él.

 

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